Sembrando nuevas narrativas sobre lo que realmente importa

Metropolitan Group
6 min readOct 11, 2021

Los conocimientos globales sobre el bienestar impulsan la innovación en Estados Unidos.

Por Jennifer Messenger y Fernanda Salazar Mejía

Para leer más sobre nuestra exploración reciente de narrativas de bienestar global y proyectos e ideas de EE. UU. Sobre cómo promoverlos, descargue el informe completo y las historias de campo. Realizado en asociación con RAND Corporation y con financiación de la Fundación Robert Wood Johnson.

La economía ocupa un lugar especial en muchos países. Se nutre, se prioriza e, incluso, es vista como un ser vivo cuyo crecimiento es natural y beneficia a todos. La idea de que nuestro progreso como nación se define por la fuerza de nuestro crecimiento económico que excluye otros factores críticos. Se trata de una de las narrativas globales más generalizadas y, debido a su influencia en el comportamiento y las decisiones de las personas, es una de las más perjudiciales cuando lo que buscamos es crear un mundo más justo y sostenible.

¿Qué se necesitaría para cambiar esa narrativa? ¿Qué pasaría si en nuestra historia compartida el progreso significara bienestar para todos, un mundo donde esperamos y creamos las condiciones para que todas las personas prosperen y forjen el futuro que desean de manera equitativa? Centrar el bienestar en un marco que apele a la justicia y la equidad (incluyendo la salud física, mental y ambiental; la pertenencia social y cultural, el sentido de propósito y otras dimensiones) significaría que el progreso y la economía sirven a los seres humanos, a las comunidades y a nuestro medio ambiente en un equilibrio sostenible, y no a la inversa.

Perspectivas globales

Para encontrar pistas sobre cómo podría darse un cambio narrativo hacia el bienestar equitativo, miramos a diferentes países que han comenzado a enunciar o adoptar un enfoque de bienestar, es decir, que sus decisiones sobre política y presupuestos se guían por un conjunto de indicadores y resultados en materia de bienestar y nos enfocamos en tres de ellos:

Nueva Zelanda ha ocupado primeras planas por su presupuesto de bienestar, sus inversiones masivas en salud mental y educación temprana; así como por tener sólo 27 muertes totales a causa de COVID-19 (0.5 por cada 100 000 habitantes).

Inglaterra fue el pionero en la medición del bienestar hace más de una década. Hay esfuerzos concertados por parte de varias organizaciones sin fines de lucro para exigir una «economía de bienestar».

México desarrolló un indicador de bienestar subjetivo en 2012 (implica preguntar a las personas sobre su situación) para ayudar a informar sobre la toma de decisiones. El Plan Nacional de Desarrollo actual incluye una «economía de bienestar» y un «salario mínimo de bienestar».

Aunque ninguno de estos países (ni ningún otro) ha podido derribar el estribillo dominante de que «progreso = crecimiento económico», hemos identificado el crecimiento de dos narrativas emergentes:

La narrativa de la «economía plus» o economía ampliada: La premisa de esta narrativa incipiente es que «la economía debe brindar una vida buena y significativa a todas las personas» y está siendo promovida intencionalmente por algunas organizaciones sin fines de lucro y por grupos de expertos. Ha resonado en los medios progresistas, sectores aislados del gobierno, economistas especializados, defensores de la justicia social y en el mundo académico. Esta narrativa afirma que la economía es algo que se creó intencionalmente y, por lo tanto, también se puede reconstruir de una manera más justa y sostenible. En ese sentido, el bienestar sería el resultado de un sistema económico mejorado. La pregunta que nos surge es si en realidad esto refuerza inadvertidamente la narrativa centrada en la economía e impide un cambio realmente transformador.

La narrativa puramente de bienestar: Esta narrativa afirma que «el bienestar debe estar en el centro de todas las decisiones y acciones» y perdura a nivel de comunidad. A menudo se vincula con problemas específicos como: violencia, migración, justicia racial, equidad de género, sostenibilidad ambiental y justicia. En ella, temas como la dignidad humana, la descolonización y la deconstrucción del patriarcado son fuertes. Esta narrativa está profundamente arraigada en palabras, prácticas y culturas de los movimientos sociales de base, comunidades indígenas, defensores de la justicia social, medios especializados y las voces de las redes sociales y, sin embargo, sigue siendo teniendo poca visibilidad en los medios, el discurso político y las deliberaciones políticas.

No ha habido financiamiento ni apoyo para conectar estos esfuerzos ni para probar qué narrativas podrían cambiar de manera más efectiva las mentalidades y las acciones.

Descargue este informe de nuestro sitio web.

Aprendizaje en el terreno

Llevamos éstas y otras ideas narrativas a un grupo de seis organizaciones que trabajan por el cambio social en Estados Unidos. Diseñaron proyectos a corto plazo para investigar la manera en que las narrativas de bienestar pueden brindar nuevas oportunidades para la narración, el encuadre de mensajes y la estrategia temática.

Agradecemos a nuestros colaboradores, cuyos proyectos se detallan en el informe completo.

Eric Dawson, Peace First

Navina Khanna, HEAL Food Alliance

Saru Jayaraman, One Fair Wage

Marlin King, City of Jacksonville, Mississippi

Deb Nelson, Just Economy Institute

Sue Polis, National League of Cities

Sus enfoques creativos (desde destacar la demanda de salarios dignos para los trabajadores de restaurantes a través de una lente de bienestar, hasta la aplicación de conceptos de bienestar para el lanzamiento de una nueva organización que cambie el flujo de capital) demostraron el potencial de las narrativas de bienestar. Descubrieron que la idea de tener una definición más amplia y compartida del progreso; centrada en la dignidad, la equidad, la liberación y el bienestar colectivo era relevante, resonante y útil.

¿Hacia dónde nos dirigimos?

La narrativa del bienestar muestra un potencial temprano, tanto para abordar problemas sociales específicos como para crear una demanda más amplia de acciones que vayan más allá del crecimiento económico y alcancen el bienestar integral. Sin embargo, resulta complicado que ésta se amplíe, ya que no existe una narrativa de bienestar centrada en la equidad que haya sido probada.

En Estados Unidos, y a nivel mundial, los grupos están comenzando a experimentar con nuevas narrativas, pero el movimiento no está interconectado, lo que hace que las narrativas aumenten y compitan en vez de ayudar a producir un cambio. La mayoría de estos esfuerzos narrativos formales no aborda adecuadamente el poder ni la equidad, están demasiado centrados en mediciones y, a menudo, se basan exclusivamente en el análisis económico. A pesar de que algunas organizaciones comunitarias están promoviendo narrativas de bienestar enfocadas en la equidad racial y de género, no han recibido financiamiento ni apoyo para conectar sus esfuerzos ni para probar qué narrativas cambian de manera más efectiva la mentalidad de las personas y sus acciones. Creemos que, a medida que estas voces se amplifiquen, comenzaremos a ver el verdadero impacto de una nueva narrativa sobre el progreso centrado en el bienestar.

Existe la oportunidad de aclarar y refinar la narrativa (incluyendo el uso y significado del término «bienestar») para proporcionar herramientas narrativas preconfiguradas que otros puedan usar en su trabajo y al explorar el impacto de las narrativas de bienestar en la política, así como en otras acciones.

Mientras tanto, nos interesa destacar las historias y los narradores que ya están definiendo el progreso a través de un marco de bienestar. Si su organización u otras definen el progreso de manera amplia y exigen acciones que promuevan el bienestar, por favor encuéntrenos y etiquétenos usando: @metgroup, #bienestar y #fuerzadelavoz.

Si le gustaría analizar esta investigación, ver cómo una narrativa de bienestar podría impulsar su trabajo o participar en las próximas acciones, comuníquese con nosotros.

En EE.UU. con Jennifer Messenger, Metropolitan Group, jmessenger@metgroup.com

En Latinoamérica con Fernanda Salazar Mejía, Impacto Social Metropolitan Group, fsalazar@metgroupmexico.com

Para saber más sobre nuestra reciente investigación sobre narrativas de bienestar global y sobre proyectos e ideas en EE.UU. para promoverlas, por favor, descargue el informe completo y las historias de campo. Realizado en asociación con RAND Corporation y con financiación de la Robert Wood Johnson Foundation.

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